¿Cómo inicio un Círculo de Estudios del CEC?
¿TE HAS DICHO ESTO ALGUNA VEZ?
"Tengo la sensación de que algo nos está faltando".
"En mis cursos no veo la referencia a Dios ni a lo realmente importante".
"Mis compañeros de estudios muestran una superficialidad increíble".
"No nos conocemos el uno al otro".
"Cuando tengo problemas de estudio siento que estoy sólo sin nadie con quien compartir".
"El catecismo que aprendí en el colegio se ha quedado corto para comprender los desafíos a la fe de lo que me enseñan en la U".
"Nos hace falta un lugar para que quienes profundizar en la fe".
"¿Podré encontrarme con gente comprometida que euiera profundizar".
¿Cuál es el problema? Hace falta un CIRCULO DE ESTUDIOS católico.
¿Quisieras que esta descripción se hiciese realidad entre tu grupo de amigos?
EL CEC TE PUEDE AYUDAR
Los grupos pequeños como los CdE y las conferencias pueden darte los medios para hacer realidad una buena preparación que profundizando en tu fe y en tu vida descubras y avances en una perspectiva cristiana.
EL CdE (CÍRCULO DE ESTUDIOS)
Es un:
- Grupos de búsqueda
- Estudios académicos que te ayudará a ser mejor en ellos
- Grupo de profundización en la fe para la vida
- Grupos de apoyo
- Grupo para compartir libremente
- Y muchos más…
¿CÓMO LO PUEDES HACER?
Ante todo lo más lógico: Un grupo necesita miembros. Entonces… Reúne miembros. Pide ayuda al CEC más cercano a tu localidad. Si no hay, comunicate con nosotros para guiarte en cómo hacer. El CEC es una gran familia internacional.
Haz del invitar, un hábito: Un gran número de personas no vienen a grupos simplemente porque nunca han recibido una cálida invitación amigable de un miembro de un grupo o de quén desea hacer uno.
Repasa las cosas que te haz dicho, empieza por la lista ¿Te has dicho esto alguna vez? que hemos puesto arriba. ¿Crees que eres el único joven que se hace esas preguntas o comentarios? Obviamente que no. ¿No tengas miedo? ¿Avanza? ¡Lánzate a la aventura de invitar y haz un CdE!
¿A quién puedes invitar? Ante todo a gente cercana: tus amigos, compañeros de estudio, vecinos, familiares, a jóvenes, gente cercana de tu parroquia, etc.
Haz de la amistad una meta: Concéntrate en construir lazos. Sabemos por experiencia que la amistad ejerce una atracción natural. EL grupo no es una escuela más. Es, precisamente, un grupo de amigos que se reunen para compartir y avanzar hacia una meta. Un poco de vida social puede hacer mucho para ampliar el espacio en el que una persona se siente a gusto.
Haz de la fe una prioridad: Debes tener conciencia que en el mundo de hoy ser fiel a tu fe es ingresar de lleno a un combate espiritual. Para que puedas profundizar en tus estudios desde la fe, tienens que conocer tu fe. Y, que mejor que hacerlo en un grupo de personas que comparten tu misma inquietud y preocupaciones.
Haz de la oración una praxis constante: Jesús quiere que los hijos e hijas de la Iglesia estén unidos, sean perseverantes en seguir los pasos de la vida a la luz de la fe, y vivir en una comunión donde todos se fortalezcan mutuamente y crezcan en gracia y verdad. Al mismo tiempo, el Enemigo quiere que vivamos como aislados, sumergidos en nos sólo en el individualismo egocéntrico sino feudatarios de ideologías nihilistas y de dimisión de lo humano, pues así seremos débiles y vulnerables, y así nos convertimos en colaboradores suyos. Por eso necesitamos aprendar a rezar y rezar continuamente y con fervor hasta que con la gracia de Dios y la ayuda de la comunidad podamos hacer de nuestra vida misma una oración y así acanzar hacia la felicidad plena según el Plan de Dios.